Sobre mí | El Viaje de Albus

Hola, soy Manuel Albus.

El Viaje de Albus no nació en un escritorio ni como una idea de negocio.
Nació el día en el que mi vida se detuvo.

Empezó una mañana de verano, a las 5:30, conduciendo mi moto hacia el trabajo.
Con una mano sujetaba el manillar… y con la otra apretaba mi estómago, intentando que el dolor no me hiciera caer al suelo.

Yo era de los que nunca faltaban.
De los que siempre “podían con todo”.
El pilar que sostenía a los demás.

Hasta que mi cuerpo dijo basta.


El día que todo cambió

Horas después, me encontré en posición fetal en el suelo de mi casa, sin poder moverme.

En urgencias, una frase lo cambió todo:

"Tienes un tumor en el colon de 4 centímetros. Hay que operar de urgencia o no habrá solución".

Pasé de correr por la playa de Valencia
a estar en una cama de hospital, con miedo y sin control.

Y no fue solo el tumor.

Me rompí por dentro la posibilidad de tener que vivir con una bolsa externa de forma permanente.

No era solo el miedo a la operación.
Era el miedo a no volver a sentirme yo.

Vi a mi familia llorar, rotos de dolor…
y yo, por primera vez, no podía ser el fuerte.

No podía sostenerlos.


El inicio del viaje: la semilla bajo la anestesia

Justo antes de entrar a quirófano, un celador me hizo una pregunta que, sin saberlo, marcaría el resto de mi vida:

“¿Adónde quieres viajar?”

Me pidió que, mientras la anestesia hacía su efecto, visualizara ese lugar.

Cerré los ojos y me fui a una playa de arena blanca, con cabañas de madera.

Pero en ese sueño profundo ocurrió algo más.

En ese “viaje” forzado por la anestesia, mi mente empezó a soltar todo lo que ya no me servía.
Fue allí, en ese estado de entrega total, donde se plantó la semilla de lo que hoy es Albus.

Entendí que, para volver a la vida, primero tenía que aprender a transitar el miedo.

Desperté sin tumor, sin cáncer…
y sin la bolsa que tanto había temido.

Pero con 15 kilos menos
y un cuerpo que no podía ni mantenerse en pie.

Y aun así…

Desperté con una segunda oportunidad.


Aprender a volver a nacer

En uno de los momentos más duros, postrado en la cama y entre lágrimas, dije en voz alta:

“No puedo morirme... quiero aprender a tocar el piano”.

Esa frase se convirtió en mi ancla.

Decidí aferrarme a la vida
no por lo que ya había construido,
sino por todo lo que aún me quedaba por vivir.

Di mis primeros pasos arrastrando el gotero por la habitación 510.
Me mareé, me caí, dudé…

pero decidí que iba a volver a nacer.

Que no iba a perder ni un segundo más en lamentos.


La vida es un partido de tenis.

La recuperación no fue una línea recta.
Hubo complicaciones y momentos en los que sentí que regresaba atrás.

Ahí entendí algo que hoy guía todo este proyecto:

La vida es como un partido de tenis.

Los problemas son las bolas que te lanzan el contrincante.

Si pierdes una bola, no puedes quedarte en el suelo,
porque la siguiente ya viene en camino.

Si te detienes demasiado en el error pasado,
la siguiente te golpeará porque no estabas mirando.

Hay que soltar, respirar… y prepararse para devolverla.


¿Por qué existe El Viaje de Albus?

Este proyecto es la materialización de aquel viaje que comenzó en el silencio del quirófano.

Escribí lo que necesité leer.
Creé lo que necesité tener para no rendirme cuando el partido se puso difícil.

No soy un gurú.

Soy alguien con cicatrices
que ha decidido que, pase lo que pase,
va a seguir devolviendo la bola.

Si estás aquí, quizás tú también sientas que algo pesa.

El Viaje de Albus es una invitación a soltar, reconstruirte y volver a ti.


🌿 LAS 6 ETAPAS DEL VIAJE

He organizado este camino en seis etapas que nacieron de mi propia experiencia:

🌿 SOLTAR — deja ir lo que pesa para quedarte contigo
🧱 SOSTENERTE — construir desde dentro lo que te mantiene en pie
🌙 CONFIAR — avanzar con fe incluso cuando todavía duele
🏠 PERMANECER — quedarte en ti sin huir del ruido
🍃 RESPIRAR — encontrar el ritmo para volver al presente
HABITARTE — estar aquí, con atención plena en la vida que te habita


🤍 Bienvenido

Si has llegado hasta aquí, es porque algo dentro de ti te ha traído.

No necesitas tener todas las respuestas ahora.
Solo necesitas dar el siguiente paso.

Y no tienes que hacer este viaje solo.