🌙 Confiar

Confiar es el acto más valiente que puedes hacer después de haber sido herido.

No se trata de ingenuidad ni de olvidar lo que pasĂł.
Es atreverte a abrir una rendija en el muro que un dĂ­a construiste para sobrevivir.

Confiar no significa que no haya miedo.
Significa que eliges quedarte contigo incluso cuando todo tiembla.

Es recordar que no estás roto: solo te protegiste.
Que tu desconfianza no naciĂł de la nada,
sino de cicatrices que, en su momento, fueron tu escudo.

Confiar duele… porque expone.

Porque te recuerda que abrirse es siempre un riesgo.
Pero también es la única forma de volver a vivir de verdad.

Confiar no es lanzarte al vacĂ­o.
Es caminar poco a poco, con paso consciente,
hacia vínculos —y hacia ti— que merecen tu ternura.

Esta etapa es un puente.
Entre el miedo y la apertura.
Entre la herida y la esperanza.

Confiar no es garantía de que nunca volverás a sufrir,
pero sí es certeza de que no te abandonarás otra vez.

Porque la verdadera confianza empieza en ti:

En sostenerte cuando caes.
En creerte cuando dudas.
En volver a levantarte, aunque duela.

Confiar es elegir vida.

Y aunque el corazĂłn tiemble,
cada vez que confías…
estás regresando a casa.

Puedes empezar como prefieras.

No tienes que confiar del todo. Solo abrir un poco.

Con palabras, con práctica o con un espacio para seguir contigo, aun con miedo.

Empieza a confiar, a tu ritmo

Confiar